Hay maneras de hacer simulación explícita sin que tengas que invertir un ojo de la cara en software.
He logrado poner a funcionar una de ellas en un flujo de trabajo real, de principio a fin.
Eso sí,
yo no he inventado nada.
Lo que he hecho ha sido unir todas las piezas del puzle con varias herramientas Open Source y hacer que se lleven bien entre ellas: intercambio de formatos, menos pasos y menos fricción innecesaria.
Es un flujo que:
- Le encantará a tu jefe porque no tendrá que firmar ninguna orden de compra para usarlo.
- Te permite hacer impacto, caída y dinámica lenta.
- Y lo más importante: te permite tomar decisiones con menos incertidumbre, basadas en tu criterio de ingeniero.
Tu jefe solo escuchará “sin pagar licencias”.
Tú empezarás a notar algo más interesante:
que tus simulaciones empiezan a tener sentido.
Si quieres el mapa completo de este flujo de trabajo (qué software utilizo y cómo los conecto) suscríbete y te lo envío por email.
Te llega en cuanto te apuntes.
Qué recibes si te suscribes:
- El flujo completo que utilizo para hacer simulaciones explícitas.
- Las 3 herramientas que uso (todas Open Source) y cómo las conecto.
- Emails con casos de uso reales + errores típicos que te hacen perder tiempo (y cómo evitarlos).
- Un recurso extra y práctico para empezar.
Aviso. No todo lo que encontrarás aquí será gratis.
Suscribirte sí lo es (y lo que recibes al hacerlo también).
Así como los emails.
Siempre puedes quedarte ahí.
Pero he invertido demasiadas horas en esto como para fingir que vivo del aire 🙂
Así que mi objetivo es que tú no tengas que pasar por ese mismo camino.
Si lo que te ofrezco puede hacer que:
- No sientas ese sudor frío por no poder defender con seguridad tus resultados ante tus jefes
- Evites la próxima mirada del operario del taller cuando tus piezas fallan
- No te quedes en “modelar geometría” y aprendas a modelar comportamiento
Entonces Disimulando es tu sitio, y lo que tengo puede ayudarte.
Tanto lo que es gratis, como lo que no.
Tampoco quiero que pases por todos los errores que yo he cometido.
Hace unos años entregué unas simulaciones de «impacto» a un cliente (una de tantas).
No tenía software de cálculo explícito.
Así que hice lo que muchos hacemos:
- Apliqué una carga en la zona de impacto
- Le metí un factor x5. Ya sabes, estar en el «lado de la seguridad».
- Y hasta reduje un 30% las condiciones del material. (Ufff… ¡menudo error!)
Y después de esta serie de catástrofes, me puse a rezar.
Recé durante meses (lo que tarda en fabricarse un molde de pieza de plástico).
Y cuando probamos las piezas…
Otra vez el sudor frío.
Piezas de molde que se rompen en el primer test.
Simulaciones que no predicen ni por asomo la realidad.
Estrés subiendo.
Tu jefe pidiendo cambios para ayer.
Tú hasta las tantas en la oficina cambiando el diseño.
Y después de varias situaciones similares, por fin entendí algo:
No estaba simulando.
Estaba sacando resultados de colores “bonitos”.
Las simulaciones dinámicas no son cálculos estáticos vitaminados.
Los materiales no responden igual a 1 mm/s que a varios metros por segundo.
La tasa de deformación importa (mucho).
La inercia importa.
La energía importa.
Y si esto no está bien representado, tus simulaciones pueden “converger”…
y estar completamente equivocado.
¿La solución?
Aprende a hacer cálculos explícitos.
Si puedes costear un software comercial, hazlo.
Es más, es la mejor manera de hacerlos y te la recomiendo.
Son herramientas excelentes que te simplifican el flujo completo sin salir del mismo entorno.
Pero si no puedes, existe otra manera.
Llevo tiempo trabajando y puliendo una alternativa Open Source que permite hacer simulación explícita profesional.
Sin pagar licencias anuales.
Si quieres recibir el flujo completo y empezar a aplicarlo cuanto antes, déjame tu email y te lo envío.